Eduardo Ramírez /Analizando lo acontecido del juicio político contra el Presidente Lugo en Paraguay y la oposición de los
países de Unasur, Alba y demás hierbas, pareciera que estos países alegando el debido proceso se oponen a la destitución del
Obispo Lugo.
Pareciera que estos países quieren sustituir el poder imperial del Norte y echan mano de marcos legales que ellos mismos no
aceptan para evitar ser destituídos y cerrar la posibilidad de que se hagan legislaciones similares para destituir
presidentes ineptos y corruptos.
Al igual que la empresa privada que se rige por el derecho privado, Paraguay tienen derecho publico y constitucional que rige
a la empresa llamada País Paraguay, si la posibilidad de destitución estaba en el marco jurídico de ese país entonces porqué
la intromisión de los países del Sur en oponerse y no querer la destitución del Presidente Lugo, acaso a los del Sur no le
gustan los pesos y contrapesos en el desempeño de la función gubernativa. cuando las teorías sobre el Estado de John Locke
les sirven a sus medidas, las aceptan, pero cuando les afectan las rechazan.
El poder no es monopolio del Poder Ejecutivo, por eso se llama Estado, los otros poderes hacen peso y contrapeso al
ejecutivo, claro está cuando libres sin sometimiento ni imposición, flaco favor le hacen los países del Sur a la democracia
cuando manipulan los otros poderes.
Un país país no puede estar en sobresaltos en un juicio político por muchos meses, la economía se paraliza y sufren todos sus
ciudadanos y países vecinos, al igual que en la empresa privada una destitución se hace en cortísimo plazo para no afectar la
función de la empresa, en el caso de la Empresa País paraguay ésta no puede estar en sobresaltos para destituir un
funcionario de alto nivel como es un Presidente de la República, lo bueno de la legislación paraguaya es que estos juicios se
hacen express para producir el mínimo daño a la sociedad.
Guste o nos guste la destitución de Lugo, el marco jurídico existe en Paraguay para poder hacer lo actuado y no debemos dejar
que los grupos ya conocidos aleguen un golpe de Estado como lo alegaron con Correa en una disputa policial que se le salió de
las manos por incapaz y luego buscó chivos expiatorios porque les había funcionado lo de Honduras catalogándolo como golpe de
Estado.




