Panamá, - (EFE).- La crisis económica en Europa y Estados Unidos no ha tocado fondo y comienza a afectar a América Latina con un “coletazo”, cuyo impacto en el futuro “puede ser mucho mayor” aunque la región está en condiciones de afrontarlo.
Asà lo afirmó en la capital panameña el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, al comentar sobre la crisis mundial que incluye una alza, a su juicio aparentemente irreversible, en los precios de los alimentos, que amenaza a miles de millones de pobres en el mundo.
La crisis “está ahora concentrada en Europa y Estados Unidos, donde nació y se asentó, pero el mundo está vinculado” y ya “comienza a afectar a América Latina, lo que se nota en la bajada de las tasas de crecimiento como efecto del coletazo”, dijo Iglesias en rueda de prensa.
“Es inevitable tener ese tipo de impacto, y puede ser mucho mayor de lo que ha sido hasta ahora” aunque “en este momento, en comparación con otros, América Latina está mucho mejor preparada”, afirmó el expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Argumentó que en la actualidad la mayorÃa de los paÃses latinoamericanos “tienen economÃas más diversificadas” y la región acumula unos “750 mil  millones de dólares en reservas”.
 Si el mundo no entra en una “crisis desenfrenada y América Latina es capaz de lograr reformas para promover eficiencia y competitividad” la región podrán hacer sostenible el crecimiento que ahora la caracteriza, añadió.
“Las posibilidades en América Latina son mejores que nunca”, afirmó el polÃtico uruguayo, que puso como un ejemplo de esa situación a Panamá.
El paÃs centroamericano “se está viendo muy bien hoy en el mundo. Basta llegar a la capital y darse cuenta de que hay un ritmo febril de crecimiento de la infraestructura, negocios. Este es un paÃs extraordinariamente dinámico”, resaltó Iglesias.
Panamá, que en 2011 creció un 10,6 % del producto interno bruto (PIB), lo mismo que el resto de la región, debe ver la bonanza económica como una “oportunidad de resolver problemas” como la pobreza, y abrir a las grandes mayorÃas de pobres “la posibilidad de crecer económica y socialmente”.
“Yo dirÃa que este pujante crecimiento que tiene Panamá deberÃa ser una forma de acelerar la distribución del ingreso y el mejoramiento de las clases populares en su nivel de vida”, añadió.
En cuanto a los precios de los alimentos, Iglesias reconoció que el problema “se ha venido acentuando” debido a factores como una excesiva demanda y los desastres naturales, pero también por efecto de unos “nefastos mecanismo de especulación creados por el mundo financiero”, los cuales, dijo, deben ser neutralizados pronto.
“La impresión que hay es que debido a la estructura de la demanda mundial los precios de los alimentos ya no van a ser nunca más baratos”, lo que “obliga a pensar en la distribución del ingreso y cómo fortalecer el poder de compra de los sectores populares para poder alimentarse”, advirtió Iglesias.
El secretario general iberoamericano cumple una visita de trabajo en Panamá, en el marco de la celebración en noviembre próximo de la XXII Cumbre Iberoamericana en Cádiz, sur de España, y la organización de la XIII reunión, que tendrá lugar en Panamá.




