Miami (EE.UU.)/EFE.- El barco “Ruby Princess”, afectado la semana pasada por un brote de norovirus, llegó a puerto con “un pequeño número de personas” con sÃntomas de gastroenteritis, pese a que la embarcación habÃa sido previamente desinfectada y se habÃan tomado medidas de precaución.
Según el Centro estadounidense de Control de Enfermedades (CDC), éste es el séptimo brote que se detecta en lo que va de año en barcos que atrancan en puertos estadounidenses.
La embarcación, operada por la lÃnea de cruceros Princess, llegó el domingo al puerto de Fort Lauderdale, al norte de Miami (Florida), después de una semana de crucero por el Caribe.
Un portavoz de la empresa confirmó hoy que “un pequeño número” de pasajeros habÃa enfermado durante el viaje, pero aún no se desconoce si estaban afectados por el mismo brote de norovirus detectado en esa misma embarcación la semana anterior.
En aquel viaje, 129 de los 3.147 pasajeros que llevaba a bordo este barco, entre ellos nueve miembros de la tripulación, contrajeron el virus y mostraron sÃntomas de gastroenteritis como vómitos y diarrea.
Una vez que llegó a tierra, y antes de que los siguientes pasajeros embarcaran para iniciar un nuevo crucero, se les informó de las medidas que se habÃan tomado para limpiar el barco y reducir las posibilidades de contagio, un procedimiento que incluso retrasó durante varias horas el comienzo del viaje.
Igualmente, se les detallaron medidas para extremar las precauciones y evitar el contagio, según explicó al CDC la propia empresa, que, en lo que va de año, ha informado de tres brotes de norovirus.
Los otros dos se produjeron en su transatlántico “Crown Princess”, el último de ellos a principios de febrero, cuando la compañÃa tuvo que adelantar el regreso a Florida de un viaje crucero con destino a Aruba y Curazao.
Esa embarcación llegó a puerto con 364 pasajeros enfermos de los 3.078 que transportaba. A todos ellos les prometió que se le reembolsarÃa el coste del billete y se les arreglarÃa su regreso a casa.
Los sÃntomas del norovirus son diarrea, vómitos y dolor abdominal y se transmite de persona a persona a través de la ingesta de alimentos o agua contaminados, asà como por el contacto con superficies infectadas por el virus.
El norovirus afecta a más de veinte millones de estadounidenses anualmente y el brote puede surgir en escuelas, hospitales, oficinas y otros lugares donde las personas se congregan, según el CDC.




